El hormigueo que no cede, la fuerza que desaparece, el dolor nocturno que no te deja dormir. Si llevas meses o años con el síndrome del túnel carpiano y ya no puedes realizar tu trabajo con normalidad, puede que tengas derecho a una incapacidad permanente. Te explicamos cómo saber si es tu caso.

El síndrome del túnel carpiano puede generar una incapacidad permanente reconocida por el INSS cuando los síntomas — hormigueo, pérdida de fuerza y dolor — impiden el desempeño normal de tu trabajo.
Qué es el síndrome del túnel carpiano y por qué puede dar IP
El síndrome del túnel carpiano (STC) se produce cuando el nervio mediano queda comprimido al pasar por el canal carpiano de la muñeca. El resultado es hormigueo, entumecimiento, pérdida de fuerza y dolor que se extiende a los dedos y el brazo. Cuando afecta a ambas manos (STC bilateral) el impacto laboral es devastador.
Esta patología es especialmente frecuente en trabajadores de oficina, industria textil, limpieza, empaquetado y cualquier profesión que implique movimientos repetitivos de muñeca. Cuando la cirugía no resuelve la situación —o cuando no es posible operar— y las secuelas persisten, puede dar lugar a una incapacidad permanente.
¿Cuándo puede considerarse enfermedad profesional?
El túnel carpiano está recogido como enfermedad profesional en el Real Decreto 1299/2006 (Cuadro de Enfermedades Profesionales, grupo 2D) cuando está causado por vibraciones o movimientos repetitivos en el trabajo. Si tu caso cumple este criterio, la prestación puede ser más favorable que si se tramita como enfermedad común.
Tus derechos: qué grado de IP puede reconocer el INSS
Para el síndrome del túnel carpiano, el INSS puede reconocer distintos grados en función de la gravedad y del trabajo habitual:
IP Parcial: cuando la lesión reduce tu rendimiento en al menos un 33% pero no te impide trabajar. Habitual en profesiones que no dependen especialmente de la muñeca.
IP Total: cuando no puedes ejercer tu profesión habitual. Muy frecuente en trabajos administrativos, costureras, cajeras o trabajos de precisión manual. La pensión es el 55% de la base reguladora (75% si tienes más de 55 años).
IP Absoluta: reservada para los casos más graves, especialmente cuando el STC bilateral se combina con otras patologías que impiden cualquier actividad laboral.
El INSS valora la electrofisiología (electromiograma y velocidad de conducción nerviosa), el resultado de la cirugía si la ha habido, y las limitaciones funcionales reales en el puesto de trabajo habitual.
El INSS valora el grado de incapacidad según la electrofisiología y el impacto real en tu actividad laboral. Con la documentación adecuada y una reclamación bien fundamentada, puedes obtener el reconocimiento que te corresponde.

Cómo solicitar la IP por túnel carpiano: pasos concretos
1. Reúne tu documentación médica: electromiograma actualizado, informes del especialista en neurología o traumatología de mano, informes de cirugía si la has tenido, y seguimiento posoperatorio que demuestre la falta de mejoría.
2. Determina si tu caso puede tramitarse como enfermedad profesional (Real Decreto 1299/2006). Si es así, asegúrate de que en la baja médica figure como contingencia profesional.
3. Solicita la IP en la sede electrónica del INSS o en tu Dirección Provincial. Puedes iniciarlo tú mismo a instancia propia.
4. El EVI te valorará. El reconocimiento médico es clave: muestra las limitaciones reales, no minimices los síntomas y lleva el historial completo.
5. Si te deniegan, tienes 30 días hábiles para presentar Reclamación Previa. No dejes pasar el plazo.